Search

DesignLifer

Born Designer, Love Music, Great Life.

Category

México

Los matapresidentes o el complejo de Porfirio Díaz

México es un país que mata a sus presidentes, para ser más correctos, los destierra de su país.

Recuerdo perfectamente un par de escenas que sucedieron en 2004. En febrero murió el expresidente de México José López Portillo y casi 4 meses después Ronald Reagan, su homónimo norteamericano. En el segundo vi la transmisión en vivo por cable: fue una ceremonia solemne. Todos sentados, con un silencio imponente, mientras las fuerzas armadas trasladaban el féretro, no sin antes un servicio religioso, con honores y la entrega de la bandera a su viuda, una ceremonia que siguó tras hacer los debidos honores en el capitolio en Washington.

Cuatro meses antes, los noticieros nacionales anunciaban la muerte de José López Portillo. Los noticieron transmitieron las escenas de un entierro en zona hostil, difícil, con la familia allegados del expresidente entonando el himno nacional para tapar los gritos y consignas de muchas personas celebrando la muerte de un hombre que alguna vez llevó la banda tricolor y que dañó tanto al país.

Hace poco realicé un viaje a Washington, D.C. y debo confesar que me causó una grata impresión el National Mall, una gran explanada de 4 km de largo, donde como si formaran una cruz se encuentran en un extremo el Capitolio, la Casa Blanca, el mausoleo al expresidente Thomas Jefferson y en el último extremo el famoso monumento de Abraham Lincoln. Al centro, el obelisco en honor a George Washington, el Miguel Hidalgo de aquellas tierras.

También pude visitar cuanto museo se presentaba y me quedo con el gran respeto que Estados Unidos tiene a sus presidentes, que hasta cuentan con un día feriado para honrarlos. Hoy día vemos a Jimmy Carter trabajar públicamente a través de su centro de estudios, a William Clinton participar en la vida política de su país y junto con el más criticado, George W. Bush, encabezar una fundación especial para los damnificados en Haití.

De este lado de la frontera, tenemos a Echeverría arraigado socialmente en su casa, a Miguel de la Madrid en el olvido, a Carlos Salinas como la imagen viva del diablo y junto con Ernesto Zedillo en el exilio y a Vicente Fox como un ranchero inculto venido a presidente. Los recuerdos de cada uno son: Echeverría como el multihomicida del 68, De la Madrid como el inepto que no supo qué hacer en el temblor del 85, a Salinas como el gran ladrón de México, a Zedillo como el que no pudo frenar el error de diciembre y Fox como el hombre que le quitó dignidad a la presidencia. No lo digo yo, seguramente ahora que lees ésto asentiste en cualquiera de estas descripciones.

No pretendo tapar el sol con un dedo y decir que han sido grandes hombres. Pero tampoco lo han sido los presidentes norteamericanos que aún están vivos. George Bush es recordado por sus frases célebres y las metidas de pata que tuvo durante su mandato. Junto con su padre, su carácter bélico y obstinación por llevar a Estados Unidos a guerras sin justificación, a William Clinton como un adúltero y así nos seguimos. Sin embargo, la diferencia radica en términos muy esenciales: en el respeto a la institución presidencial.

Mi pregunta es la siguiente: ¿Acaso ninguno de nuestros expresidentes sería capaz aportar positivamente algo a la vida moderna de México? Nuestros presidentes no son blanco o negro. Por ejemplo, Carlos Salinas —a mi modo se ver el más brillante de todos—, creó un estado económico moderno y de crecimiento y sin embargo lo hemos desterrado, física y políticamente. Perdió el piso al final de su mandato y causó un efecto de crisis que Zedillo tuvo que solucionar. Al igual que él en su momento, quizá hoy Calderón podría contar con el apoyo de los expresidentes en la guerra contra el narco que libra nuestro país. Presidentes, como una institución, son pilares que podrían ayudar a México a crecer y sin embargo los ignoramos, los insultamos y vemos con desprecio. Los matamos en vida.

No es otra cosa sino nuestra falta de cultura y patriotismo —si leyeron bien, México en este sentido no es un país patriota— ya que nos impedimos sumar fuerzas para crecer. Convertimos en héroes o villanos —más villanos que héroes— a nuestros gobernantes. Olvidamos que Porfirio Díaz presidió el periodo de mayor bonanza en la historia moderna de México y lo dejamos como un dictador por 27 años. Ha sido el presidente que ha hecho más obras públicas en la historia pero fue un dictador por 27 años, mantuvo la economía sana con una paridad de 1:1 con el dólar pero fue un dictador por 27 años, puso a México en el mapa internacional pero fue un dictador por 27 años. Su obra fue más grande que la de la mayoría de los presidentes modernos y no existe un solo monumento en su honor… porque fue un dictador por 27 años.

Si en verdad queremos cambiar a México y hacerlo un país más justo, debemos comenzar por ser justos. Empezar a ver a nuestros presidentes con respeto, no al hombre sino a la institución. Todos hacen cosas malas, en México, en Estados Unidos, en Inglaterra, en Brasil, en España, en Noruega, en todos lados, pero debemos procurar, por el bien de nuestro país, quedarnos con lo bueno, porque eso nos hará más ecuánimes a la hora de juzgar. Basta ver los comentarios en las redes sociales, en las pláticas de café, en todos lados, para darnos cuenta que somos nosotros mismos quienes no dejamos actuar a nuestros gobernantes. Imagínate a Calderón caminando por la calle de tu casa. ¿Crees que podría llegar al otro lado sin recibir una pedrada o algún golpe?

Es urgente cambiar nuestra visión de México. Quienes nos gobiernan vienen de nuestras calles, de nuestras comunidades, de nuestras ciudades. Si son corruptos es porque nosotros somos corruptos. Si ignoran al pueblo es porque nosotros también ignoramos. Si son flojos es porque nosotros también somos fojos. Si son aprovechados es porque nosotros también lo somos. Si son agresivos es porque nosotros también lo somos.

Ojalá algún día podamos ver a presidentes en monumentos y honrarlos como a Benito Juárez o a Venustiano Carranza. Y ustedes futuros presidentes, sean los mexicanos que nosotros queremos ser.

Advertisements

El regreso del pensamiento conservador

El nuestro mundo todo es cíclico. Desde la naturaleza que de vez en cuando pide un infriamiento terráqueo, el día y la noche y las estaciones del año, hasta las conductas humanas, como las modas, por ejemplo.

La conducta humana podemos medirla fácilmente desde el arte, donde se plasma la evolución del pensamiento y conductas de la época. En los años sesenta inicia la época moderna, en la que el común denominador era: “todo lo que antes estaba mal, ahora está bien”. Andy Warhol, uno de sus mayores exponentes, toma objetos cotidianos como las latas de sopa Campbell’s y las convierte en arte. Este pensamiento evolucionó en los noventa y hasta nuestros días, la era posmoderna, cuya premisa afirma que “todo lo que antes estaba mal, hoy está bien, y lo que antes estaba bien, sigue estando bien”, en otras palabras: todo se vale. La era informática ha contribuido enormemente a esta corriente porque nos expone todo lo que pasa en el mundo. Antes, por ejemplo, para contemplar el trabajo de artista japonés debía venir a México respaldado por su trayectoria para poderlo valorar. Hoy, podemos ingresar a sitios en internet y encontrar el trabajo de alguien y admirarlo sin siquiera saber su identidad. Vemos en objetos de diseño estilos góticos mezclados con minimalismo, así como en música escuchar un disco de rock con ritmo de cumbia.

También lo vemos en la apertura de pensamiento, donde los movimientos gays, históricamente condenados, hoy se regordean desfilando en las principales ciudades del mundo exhibiendo la libertad de la que gozan y condenando a quienes los enfrentan llamándolos intolerantes y homofóbicos. También salen los emos y los nacos, otrora insulto y hoy símbolo de pertenecer a los barrios bajos. Se pueden combinar los trajes con tenis y los vestidos elegantes con mallas fluorescentes.

Con todo ésto, el pensamiento da vuelta una vez más para tratar de balancear el exceso de libertades en el tan temido regreso del conservadurismo. En los últimos diez años han regresado al poder en naciones desarrolladas gobernantes cuya bandera se basa en la discriminación y xenofobia. Como contrapeso a la migración de países subdesarrollados evolucionan en mensajes que buscan la pureza racial de la zona y ganar el terreno que los migrantes les han ido quitando, con mano de obra barata y alta disposición al trabajo pesado.

En México nos cuesta mucho trabajo entender el problema que se vive en Estados Unidos. Aquí no debemos convivir con gente de diferentes nacionalidades porque no vivimos con ellas. En la escuela, en el metro, en la calle, solo se escucha español y con poca frecuencia vemos grupos sociales que buscan mantener su identidad racial a través de sus vestimentas y costumbres. Recuerdo que en Nueva York llegué a contar más de cinco nacionalidades distintas en la sección del vagón del metro donde viajaba. Aunque la raza anglosajona predomina, los latinos, indúes, africanos, árabes y asiáticos migran indiscriminadamente, pero no adoptando los usos y costumbres locales, sino imponiendo los suyos ayudados por la cantidad de gente en las mismas condiciones. Aunado a la baja de oportunidades para los locales se crea de forma natural un contrapeso que busca equilibrarse, traducido en el regreso del pensamiento nacionalista que pudimos ver en las pasadas elecciones en el congreso de Estados Unidos, donde un movimiento de derecha y consevador llamado The Tea Party, ayuda a los republicanos a tomar posesión del país a través de las cámaras del congreso. Este partido, a favor del actuar mirando a los de adentro, promueve por ejemplo, el derecho a la portabilidad de armas.

Recordemos que conceptos tan enraizados en nuestra constitución del pensamiento no siempre han sido vigentes, como los derechos humanos, de los niños, laborales, la libertad de expresión, de culto, la libertad e igualdad. Son conceptos nuevos, que no tienen más de cien años. Nosotros los consideramos parte de nuestro día a día porque nacimos bajo ellas, pero si el mundo a lo largo de su historia se ha conducido de formas muy diversas, muy controladoras, y no no es extrañe estos pensamientos regresen a la cabeza de los gobiernos ayudados por el pueblo.

Nuestro mundo, en los próximos años, no vivirá guerras entre países como batallas hacia adentro, entre comunidades y grupos raciales. Países como Inglaterra, España y Estados Unidos han vivido en carne propia el odio hacia su cultura y ha repercutido en la forma en que miran a sus extranjeros. No es extraño el regreso de la discriminación se empieza a asomar.

2010: la cruda realidad

El dicho de que cada 100 años hay un suceso que cambia el destino del país parece ser cierto. Hasta mayo muchos pensamos que ese evento sería que ganaríamos el Mundial, creo que erramos. Hace 200 años la lucha fue por la independencia, hace 100 por la revolución; ambos movimientos sociales que buscaban una mejor vida para los mexicanos.

Con lo que nos quedamos de estas experiencias es el fallo de ver las cosas al largo plazo. Los mexicanos, con sangre latina, somos mucho más viscerales y tendemos a actuar rápido, a corto plazo. Lo vemos de forma muy clara cuando hay tragedias: salimos a las calles en bandada para proporcionar ayuda al por mayor – también somos generosos –, pero así como se inunda un poblado, de la misma forma nos olvidamos de él, hasta que al siguiente año vuelve a suceder lo mismo y la historia se repite.

Si México fuera una persona, sería alguien que prefiere gastar el dinero en lugar de ahorrarlo, que le gusta tener un buen auto aunque esté endeudado y que cada mes acude al banco para reestructurar su deuda, y cuando sale lo festeja comiendo en un buen restaurante.

A la larga, este estilo de vida va a terminar por acabar con nosotros y lo está haciendo. Comenzamos con el huracán Gilberto en Cancún que se llevó más de la mitad de la playa, los huracanes se fueron multiplicando. Después vivieron las lluvias. Comenzaron en Tabasco, donde se repitió al año siguiente, pero en lugar de una sola población afectada fueron dos, tres y así. Hoy, en 2010 y como resultado del cambio climático, hay desastres en Nuevo León, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Veracruz resultado de las intensas lluvias. Huracanes nos han golpeado en el Pacífico y el Caribe, pasando por el Golfo de México y el Mar de Cortés. A estos daños además, hay que sumarles las inundaciones en el Distrito Federal y área conurbada, que aunque a menor escala, son igual de desastrozos en la cantidad de gente afectada.

Este año debemos replantear a este país en una nueva realidad que tarde o temprano nos va a forzar por cambiar nuestro ritmo de vida. Se nos está acabando el petróleo y pronto deberemos buscar alguna otra forma de ganar dinero; vivimos una guerra contra el narcotráfico que terminará por afectar enormemente el turismo en nuestro país, además que se nos acaban los brazos para ayudar a tantos mexicanos en desgracia.

Una foto tan caótica de México nos debe forzar a sentarnos en la mesa y plantear la idea de un nuevo país, donde forzados por la circunstancias habrá que emprender cambios sustanciales en la forma en la que vivimos y revivir planes que hemos dejado en el tintero.

La idea de fundar nuevas ciudades para aglomerar a tantas microcomunidades indígenas en un solo espacio, pudiendo proveer de servicios más efectivamente se ve forzada por resguardarlos en un lugar seguro contra eventos naturales. Buscar alternativas de recaudación más allá del petróleo y el turismo deberá plantear un nuevo ritmo de la economía.

La clase política, motor de todos los cambios que deben darse, se encuentra al borde del colapso. Estamos por llegar al punto de “no retorno” en el cual las decisiones que tomemos nos marcarán para el futuro. Hoy, más que nunca, la sociedad está participando activamente y gracias a las redes sociales podemos tener mayor cercanía con quienes nos gobiernan. La presión y exigencia a tomar decisiones a largo plazo debe ser una tarea comunitaria para lograr que las cosas pasen y el país se mueva a esa revolución que, según nuestro calendario, hoy toca.

450 razones para amar a México VI

Estas son las últimas dos entregas con las que completamos las 450 razones para amar a México. Este no es un catálogo de México, más bien un muestrario de la diversidad, cultura, comida y tradiciones que tenemos en este pedazo de tierra. La idea fue hacer este ejercicio de memoria, no buscando en libros, internet u otras fuentes de información. Me encantaría conocer personalmente todos los lugares, probar toda esta comida (bueno, casi) o haber conocido a todos estos personajes; admito que no es así, pero todos han pasado por mi mente, algunos otros por la mente de amigos que han colaborado con ideas, pero todos están vivos en la memoria y la existencia de este país que nos mueve y conmueve.

Martes 14 de septiembre

Gente.cartelmx.jpg

441. La bandera: verde, blanco y rojo, y al centro el
442. Escudo Nacional: El águila sobre un nopal devorando una serpiente
443. El Festival Internacional Cervantino en Guanajuato
444. Las cascadas de Agua Azul en Chiapas
445. La Plaza de la Constitución, el zócalo de la ciudad de México, en la…
446. Antigua ciudad de Tenochtitlan
447. Los grandes oficios de grandes mexicanos: los pescadores, mineros, petroleros y campesinos
448. El grito, cada 15 de septiembre desde el balcón de
449. Palacio Nacional
450. Los mexicanos, ¿qué sería de este país sin nosotros?

 

df_080126_104.jpg

431. El Palacio de Bellas Artes
432. Los Juegos Olímpicos de México 68
433. Los niños héroes: Francisco Márquez, Agustín Melgar, Juan de la Barrera, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez y
434. Juan Escutia, quien murió envuelto en la bandera
435. La selva lacandona, hábitat de
436. los jaguares
437. Los arcos de Querétaro
438. El Arco, formación rocosa en el Mar de Cortés, Baja California
439. Las callejonadas de las ciudades coloniales
440. El callejón del beso en Guanajuato

450 razones para amar a México V

Ahora la reflexión viene por separado. Nosotros seguimos contando 450 cosas que nos gustan de nuestro país. 10 cada día, hasta el 14 de septiembre.

Ya casi llegamos.

tortugas xcaret.jpg

281. Xcaret, un paraíso, ecológico y lleno de diversión.
282. El Papalote, museo del niño
283. La Zona del Silencio —¿mito o realidad?
284. La Universidad de Guanajuato
285. Las tostadas, con frijoles, aguacate, pollo, jitomate… mmm
286. El Son de la negra, no hay 15 de septiembre sin ella
287. Tuxpan, con su río en Veracruz
288. Don Pedro Vargas. Muy agradecido.
289. Los nacimientos, tradición navideña
290. La zona arqueológica de Kabah

zacatecas_023.jpg

291. La Feria de San Marcos en Aguascalientes, incluyendo su bella…
292. Plaza de Toros
293. Y hablando de plazas de toros, la Plaza México
294. La zona arqueológica de Palenque
295. Mi ciudad, canción de Guadalupe Trigo, himno al Distrito Federal
296. La ciudad de León, lugar de las mejores pieles
297. José Alfredo Jiménez, autor de…
298. famosa canción El rey
299. El rally Baja 1000
300. La ciudad blanca, Mérida
301. La marcha de Zacatecas
302. La Llorona, toda una leyenda
303. José María Morelos y Pavón, prócer de nuestra idenpendencia, Siervo de la Nación, autor de
304. Los sentimientos de la Nación
305. Los heladeros
306. La goma de mascar
307. El chocolate
308. Cozumel
309. Chabelo, el amigo de todos los niños
310. La Casa de la Bola en la ciudad de México

zacatecas_036.jpg

311. Pancho Villa
312. Las piñatas
313. Pineda Covalín, diseñadores mexicanos
314. Playa del Carmen
315. El río Pichucalco
316. La cerveza Corona
317. La silla Acapulco
318. David Alfaro Siqueiros, pintor y escultor del
319. Polifórum Alfaro Siqueiros
320. Los kioskos
321. El volcán Cerobuco, en Nayarit
322. Valle de Bravo
323. Los tapetes de Temoaya
324. Andrés Quintana Roo
325. Nezahualcóyotl, emperador azteca
326. Los guajes
327. Garibaldi, sede de los mariachis en México
328. Cuernavaca, la ciudad de la eterna primavera
329. La Central de Abastos
330. Los alebrijes

IMG_0067.JPG

331. Los tacos: de chuleta, bistec, carnitas, suadero, ojo, lengua, sesos y nos seguimos…
332. Las pirámides de Teotihuacán, imponentes las del Sol y la Luna y la
333. Calzada de los Muertos
334. Rufino Tamayo
335. La UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México
336. El río Usumacinta
337. La laguna de Santa María del Oro, en Nayarit
338. La playa Revolcadero, en el puerto de
339. Acapulco, donde también está
340. La Quebrada, lugar entre las rocas donde hay clavados
341. El parque de la Bombilla
342. El parque de los Colomos, en Guadalajara
343. Mario Moreno Cantinflas
344. La casa de la Corregidora, en Quéretaro
345. Los cilindreros
346. El cabrito
347. Celestún, reserva de la biósfera, que tiene su
348. Bosque petrificado
349. Las chalupas
350. Los escamoles

frijoles olla 0069.jpg

351. Los frijoles
352. El reloj y La barca de
353. Roberto Cantoral
354. El maíz
355. El pueblo de Dolores, Hgo., cuna de la independencia
356. La cantera rosa de Morelia
357. Los chichimecas
358. Las Bahías de Huatulco
359. Parque La Venta de Villahermosa y
360. La zona arqueológica de La Venta

zacatecas_004.jpg

361. Ignacio Allende
362. Ixtapa
363.El volcán Ixtlacíhuatl
364. La Rumorosa
365. Los Pinos
366. El mezcal
367. La presa Jalpan, en Querétaro
368. Los tlacoyos
369. Silvestre Revueltas
370. Los Pumas de la UNAM

zacatecas_029.jpg

371. La ciudad de Zacatecas, la más bonita de todas las ciudades coloniales
372. Los chapulines
373. El Convento de Santo Domingo, en Oaxaca
374. Los sarapes de Saltillo
375. El río Grijalva
376. Las micheladas
377. El mercado de San Juan en Guadalajara
378. La capirotada
379. El Bosque de Tlalpan
380. El caldo tlalpeño
381. Guadalajara a son del mariachi
382. José Clemente Orozco
383. El Palacio de los Deportes
384. San Ángel, un rincón colonial en el D.F., donde se disfruta de buen arte en el…
385. Bazar del Sábado, una vez a la semana.
386. La zona arqueológica de Uxmal (¿se dan cuenta que pudimos haber puesto un sitio arqueológico por día, y nos hubieran faltando muchos?)
387. El Parque Hundido
388. El Cerro de las Cruces, en Querétaro
389. La Ciudad de los Deportes, casa del
390. Cruz Azul

zacatecas_044.jpg

 

391. En centro histórico de la ciudad de Puebla
392. El museo Universum
393. Mauricio Garcés —las traigo muertas, arrrrroz
394. El sótano de las golondrinas en Aquismón
395. El río Santa Catarina en Monterrey
396. Los Mundiales de México 70 y México 86
397. Porfirio Díaz, polémico pero no puedes ignorarlo
398. Las laguna de Montebello
399. Cantona, la Casa del Sol, zona arqueológica en Puebla
400. El acuario de Veracruz

camp_472 lr.jpg

401. La ciudad amurallada de Campeche
402. Los malecones en Campeche, Veracruz y Puerto Vallarta
402. Grandes Restaurantes: Arroyo en Insurgentes Sur,
403. San Angel Inn,
404. Café Tacvba en el centro histórico
405. Agustín Lara, autor de canciones clásicas como
406. María Bonita, en honor a María Félix
407. Las Bahías de Huatulco
408. La Barranca del Cobre
409. Carlos Pellicer
410. La guelaguetza, celebración anual oaxaqueña

sanmiguel100606_072.jpg

411. San Miguel de Allende
412. Los kioskos, en los centros de nuestros pueblos
413. El autódromo Hermanos Rodríguez y el
414. Óvalo de San Luis
415. Carlos Monsiváis
416. El día de muertos
417. Agustín de Iturbide
418. La tinga de pollo
419. Xochimilco
420. La alhóndiga de Granaditas, centro de Guanajuato

df_080126_077.jpg

421. El ángel de la independencia en el
422. Paseo de la Reforma, la avenida más bonita del país
422. Luis Barragán, arquitecto mexicano, entres cuyas obras destacan
423. Las Torres de Satélite y el
424. Hotel Camino Real en Polanco
425. Germán Dehesa
426. Los raspados
427. Las peleas de gallos
428. Las tortillas
430. Los guajolotes

Un tarde de café con Miguel Hidalgo y George Washington

Imagínense una cita donde se reúnen viejos colegas después de un rato de no verse:

—George Washington quería que nos viéramos en un Starbucks, pero la verdad, a mí me gusta más el Café Punta del Cielo, así que lo obligué a probar este café que creo lo supera por mucho—, le dice Miguel Hidalgo al cajero que le toma la orden, mientras el prócer de la independencia norteamericana lo espera ya apartando una mesa, cerca de la ventana, para ver pasar a la gente.

Ambos tienen muchas cosas que compartir: como líderes en su tiempo, la charla comienza con anécdotas sobre cómo se dieron cuenta que sus países requerían un cambio de fondo, cómo tuvieron que actuar orillados por las cinrcunstancias y cuándo pasaron esa línea de “no retorno”, donde un país entero los seguía esperando órdenes para proceder.

—La responsabilidad fue demasiada, cada decisión que tomas tiene fuertes repercusiones. Te cuesta vidas incluyendo la tuya —afirma Washigton mientras Hidalgo no hace más que asentir.

—Pero aquí estamos. Con nuestros nombres en las calles principales, en las escuelas, billetes y hasta tenemos estados bautizados en nuestro honor. La gente nos recuerda con cariño y nos respeta. Valió la pena.

Tras echarse porras mutuamente, comienza la reflexión sobre qué han hecho los mexicanos y norteamercianos con sus respectivos países.

—Creí que Tejas era tuya

—Yo también, pero veo que ahora hasta se escribe con “x”, como México.Tampoco tengo ya a Arizona, California y Nuevo México.

—Bueno, pero mira lo bueno— replica Washington— los dos tenemos congresos, presidentes, democracias, aunque después de nosotros fueron necesarias guerras internas para ponernos de acuerdo.

—Sí, hemos tenido otros héroes que han contribuido con nuestra libertad: con ustedes: LIncoln y Luther King; por acá tuvimos a Juárez y a Madero.

Entre actualizaciones, risas y reflexiones transcurre la tarde, se van soltando los dos y la charla se torna más profunda y reflexiva.

—¿Por qué somos tan diferentes entonces Miguel?, ¿dónde separamos nuestros caminos y cada quien tomó rutas diferentes? Me duele mucho afirmarlo y ver cómo somos naciones muy antagónicas. A nosotros nos siguen, mientras que ustedes aún no se deciden qué tipo de país quieren? En las últimas elecciones la mitad votó por un proyecto de nación y la otra mitad por otra.

—Veo a mis connacionales llenos de odio y rencores—afirma Miguel Hidalgo, apenado y cabizbajo, mirando hacia su interior— a los extranjeros los tratamos como reyes, pero nos rehusamos a ser otra vez los “conquistados”. Pero el problema es entre nosotros, creo que no nos queremos. Nos ninguneamos mucho. Estamos orgullosos de nuestro pasado, pero realmente no queremos regresar a él, despreciamos a nuestros indígenas y a todo aquel que tenga la piel morena. Creo que en el fondo, seguimos conquistados y apantallados por los cabellos claros.

—Quizá, en el fondo, necesitan un héroe más. No alguien que le hable bonito al pueblo, porque eso solamente traerá más odio y rencor, sino alguien en quien todos puedan congeniar y que pueda hacer que los demás congenien, que ponga a todos de acuerdo, que sepa negociar y tenga una visión de país donde todos quepan. Tú y yo somos religiosos, y recuerda que en la Biblia dice que siempre habrá pobres. No conozco un solo país sin pobres, pero la diferencia está en la creación de oportunidades, de opciones para que cada quien pueda funcionar mejor, pueda ser más productivo. Mira en lo que nos hemos convertido —y señala rumbo al Norte—, tenemos a muchos de ustedes allá, y son productivos. Parte de nuestro éxito es por su trabajo, no es la gente, es la mentalidad y el sistema que han creado.

—Es verdad —afirma Hidalgo— hoy por hoy hay gente valiosa, que trabaja, que procura hacer un mejor país. Hay mucha desigualdad, pero hay quienes ante la desgracia culpan al gobierno y se manifiestan abiertamente. Por otro lado, están quienes se levantan temprano, que salen a trabajar y regresan tarde a casa, que tienen deudas que pagar, que compran casas y autos con su esfuerzo. Pero somos igualmente injustos con ellos, porque no se quejan pero también sufren desigualdad. Son asaltados, secuestrados, abusados por las autoridades y hasta usados como carne de cañón por los populistas para que los pobres los vean como todo lo que te dije: abusadores, explotadores e injustamente beneficiados.

—¿Ya ves? —interrumpe Washington categórico—. Todos siguen siendo iguales, siguen sufriendo lo mismo. Necesitan a alguien que pueda hacer que todos se vean como iguales, como una nación.

—Una nación… —reflexiona Miguel Hidalgo mientras da sorbos a su café capuccino— quizá aún nos falta más camino y alguien que nos ayude a encontrarlo…

Y así transurre la tarde. Nosotros de metiches, saquemos nuestras propias conclusiones.

450 razones para amar a México IV

Cuarta semana y seguimos contando razones para amar a México. Cada día vamos sumando diez, hasta 450 el 14 de septiembre.

Los mexicanos vivimos una situación muy especial con respecto al resto del mundo. No somos ni hemos sido un país del montón. Somos extremos: a nuestros héroes los exhaltamos al máximo y a los villanos los llevamos hasta el infierno. Somos excelentes trabajadores pero poco productivos, tenemos tesoros de incalculable valor pero somos malos administradores. Organizamos los mejores mundiales pero nunca los ganamos. Prácticamente no tenemos puntos medios, aquellos que hunden a muchos países en el olvido. Todos nos conocen, todos nos admiran o nos odian, nos valoran y nos despecian. Seremos muchas cosas, pero no indiferentes.

Vivimos caminando sobre una cuerda floja donde de un lado está un acantilado con lo malo y del otro lado un equivalente con cosas buenas y virtudes. Como país nos cuesta trabajo quedarnos en la cuerda, mantener el centro, llegar al otro lado sin caer en los excesos de un lado o del otro.

Definitivamente creo la educación que logremos sembrar en futuras generaciones será un factor determinante para encontrar este medio, el punto en el cual logremos mantener el equilibrio y llegar al otro lado sin caer en excesos, que nos polaricen, nos enfrenten y nos veamos como seres diferentes, donde para subir tenemos que pasar unos sobre otros.

Aquí más razones para amar a México. Del 211 al 280.

guanajuato.jpg

211. Guanajuato
212. El Valle de los Fantasmas, lugar donde las rocas respandecen con la luna, entre San Luis y Veracruz
213. Los trompos
214. Los tamarindos, incluyendo su agua
215. San Juan de Ulúa en la
216. Tres Veces Heróica Villa Rica de la Vera Cruz (Veracruz, para ser más cortos)
217. Punta Mita, en Nayarit
218. El Parque México, en el corazón de
219. La Condesa
220. La cerveza Corona, conocida en todo el mundo

marco mty.jpg

Día de museos

221. Marco, arte contemporáneo en Monterrey
222.  Munal, en el centro histórico del DF
223. Museo de Arte Moderno, en Chapultepec
224. Museo de Frida Kahlo en Coyoacán
225. Casa-Estudio de Diego Rivera, en Altavista
226. Museo de las mil máscaras, en Zacatecas
227. Museo del Distrito Federal
228. MUCA, en Ciudad Universitaria
229. El Castillo de Chapultepec, no solo en museo, sino el castillo mismo
230. El mejor está al final: el Museo Nacional de Antropología e Historia

acapulco.jpg

231. Si me permiten el comercial, el Acapulco Princess, donde anualmente se realiza
232. El Abierto Mexicano de Tenis
233. Africam Safari, en Puebla, zoologíco donde los animales no están enjaulados
234. Cabo San Lucas, donde en invierno y principios de primavera pueden verse a
235. Las ballenas en el Mar de Cortés
236. Los huevos rancheros
237. El guacamole, hecho con los deliciosos…
238. Aguacates
239. El juego de las canicas
240. Manzanillo

IMG_0062.JPG

241. Tacos al pastor
242. Museo Rufino Tamayo
243. La zona arqueológica de El Tajín
244. La talavera de Puebla
245. Los papadzules
246. Las minas de sal en Baja California
247. Mariano Azuela
248. Las serenatas
249. El volcán Popocatépetl
250.  La película Dos tipos de cuidado, con Pedro Infante y Jorge Negrete

nopales.jpg

251. Los nopales
252. El Mariachi Vargas de Tecalitlán
253. Las luchas en…
254. La Arena México
255. Las cascadas petrificadas de Hierve el Agua en Oaxaca
256. La zona arqueológicas y rápidos de Filibobos, en Veracruz
257. El Desierto de los Leones
258. Los cenotes, algunos de ellos sagrados por los mayas
259. El espacio escultórico en Ciudad Universitaria
260. Leona Vicario

df_080126_038.jpg

261. El Auditorio Nacional
262. El ballet folklórico de Amalia Hernández
263. La Marquesa
264. Jorge Negrete
265. Los xolo-escuincles
266. Concá, en la Sierra Gorda de Querétaro
267. La flor de cempazúchitl
268. Los gusanos de Maguey
269. Juriquilla, Querétaro
270. Marco Antonio Muñiz

chiche itza castillo.jpg

271. El Castillo, edificio principal en…
272. Chichén Itzá, uno de los lugares más impresionantes del mundo
273. La Catedral Metropolitana en el D.F.
274. El Teatro Degollado en Guadalajara
275. El Teatro de la Ciudad en el D.F.
276. Los tarahumaras, en el Norte del País
277. El Tepozteco, en…
278. Tepozotlán, pintoresco poblado en Morelos
279. Los rehiletes
280. Las picadas: tortilla frita con frijoles y queso

450 razones para amar a México III

Tercera semana de este ejercicio. La idea es para el 14 de septiembre tener 450 razones para amar a nuestro país, un país que dudo alguno otro pueda igualar en cuanto a diversidad, riqueza y cultura.

Sin embargo celebramos nuestro bicentenario rodeados de adversidades: violencia, inseguridad, cambio climático, debilidad en nuestras instituciones y muchos otros que mejor no digo para no deprimirnos, pero son nuestras virtudes aquellas que nos pueden sacar a flote, basta con solo potenciarlas y verlas como un orgullo y no un elemento ornamental que nos da identidad.

Veo en los últimos años muchos movimientos privados por encontrar soluciones. Nacido de desgracias personales la gente es cuando saca fuerzas y coraje para decidir cambiar las cosas. Si todos los mexicanos hemos estado o conocemos a alguien directo que haya sufrido violencia, que haya entrado en desgracia por el clima o que simplemente sienta la necesidad de ser mejor, es motivación suficiente para pretender hacer un cambio.

No se nos olvide que vivimos para hacer presente, para crear cosas que puedan estar en esta lista en unos años o incluso meses, no solo cosas del pasado. Pensemos en edificios, en empresas, movimientos, en cultura, arte, tecnología, procesos, investigaciones, en todo lo que pueda ayudarnos a forjar un futuro y hacer que lo bueno le gane a lo negativo.

Mientras tanto continuamos con nuestro ejercicio. Esta semana de los números 141 al 210:

fuente de neptuno.jpg

141. La fuente de Neptuno en la…
142. Macroplaza de Monterrey
143. El Chapulín Colorado
144. Los dos equipos más populares de México: el Club América y las
145. Chivas del Guadalajara, que juega con solo mexicanos
146. El Mar de Cortés
147. Los merengues con sus…
148. Merengueros, que siempre ganan en los volados
149. Los molletes: bolillo con frijoles y queso gratinado
150. El papel picado

tacos pollo 0031.jpg

151. Los tacos de pollo
152. Los globeros
153. Las grutas de Cacahuamilpa
154. Los equipales. Sillas supercómodas para ver los atardeceres desde un porche
155. El chorizo de Toluca
156. La danza de los viejitos
157. Los chiles jalapeños
158. El lago de Chapultepec
159. Mazatlán
160. Las historietas de Memín Pinguín

IMG_0023.JPG

161. Los boleros en todo el país, especialmente en las plazas
162. El Bolsón de Mapimí en Durango
163. El Palacio de Cortés en el centro de Cuernavaca
164. La cochinita pibil
165. Las enchiladas, cada restaurante tiene su especialidad
166. Los hermanos Soler, actores de la época dorada del cine mexicano
167. La Corregidora, doña Josefa Ortiz de Domínguez
168. Los Panchos, famoso trío de música romántica
169. El Nevado de Toluca
170. El Parque Fundidora en Monterrey

playa riviera.jpg

171. La Riviera Maya, lugar mágico, el mar insuperable. Si no han estado allá no conocen lo mejor de México
172. La ruta de la amistad, serie de esculturas colocadas sobre periférico e insurgentes rumbo a…
173. CU —Ciudad Universitaria, con el increíble…
174. Estadio Olímpico, y la gran biblioteca diseñada por…
175. Juan O’Gormann, pintor mexicano
176. El Santo y sus películas fantásticas
177. Los huauhzontles
178. Isla Mujeres
179. La Mina del Edén, curioso antro dentro de una mina en Zacatecas
180. Las lagunas de Zempoala

IMG_0031.JPG

181. El Hemiciclo a Juárez, en plena…
182. Alameda Central, corazón de la ciudad de México
183. Los refrescos Yoli, sólo en Acapulco
184. Y el chocolate-refresco Topochico, sólo en el Sureste
185. Venustiano Carranza, presidente y promulgador de nuestra Constitución
186. Tula, en Hidalgo, ciudad petrolera, con su zona arqueológica y sus impresionantes atlantes
187. Amado Nervo, poeta mexicano
188. Juan Aldama, insurgente e independentista
189. Chicharrón
190. Moctezuma, emperador azteca. Tocayo de muchos otros.

df_080126_171.jpg

191. El caballito en el Palacio de Minería
192. Zona arqueológica de Paquimé, en Chihuahua
193. El Puerto de San Blas
194. El juego callejero de la rayuela
195. El río Panuco, que divide Veracruz de Tamaulipas
196. Sara García, la abuelita de México
197. Las sincronizadas: tortillas de harina con queso y jamón
198. Las tortas ahogadas
199. Xel-Ha, excelente lugar para bucear, admirar los arrecifes y la fauna marina
200. Los voladores de Papantla

IMG_0002.JPG

201. Los vochitos, hechos en Alemania, nacionalizados mexicanos
202. El zoológico de Chapultepec
203. Los virotes
204. Los vinos de Baja California
205. Tequisquiapan, centro geográfico de México y lugar de los mejores quesos
206. El Tequila y
207. Tequila, Jalisco, lugar que le da nombre a su producto
208. La sopa de lima, un clásico yucateco
209. El pozole, cada estado tiene su variedad y forma muy particular de hacerlo
210. Las pastorelas, representaciones navideñas

450 razones para amar a México II

México es un lugar impresionante. Hace una semana comencé a enumerar 10 cosas diarias que amo de mi país hasta llegar a 450, el 14 de septiembre, un día antes de comenzar la celebración del bicentenario de nuestra independencia. Cosas tan clichés como los sombreros charros o las tortillas hasta lugares que no se conocen en una simple visita turística se van sumando entre comida, canciones, películas, personajes, simbolos, fiestas y costumbres. Este proyecto que comienza como un ejercicio para recordar de memoria la forma en la cual veo México, se va convirtiendo en una manera de hacer consciente lo que pasamos por alto en el día a día y llega, finalmente, a un grado de ansiedad por viajar, conocer y experimentar todas estas caras que nuestro país nos ofrece.

Me he metido a mis archivos para buscar fotos y redescubrir esta parte de México que vive en mí y que quiero mejorar. Por lo pronto, seguimos por 10 diarios.

fauna.jpg

71. La gran biodiversidad de aves que escogen a México como lugar de migración y su hogar
72. La vainilla de Papantla
73. Los tamales, de dulce, chile y de manteca
74. Rius, la tragedia diaria hecha comicidad
75. El Paseo Montejo en Mérida
76. Las ruinas de Mitla, en Oaxaca
77. María Félix, personalidad cautivante
78. La tiendita de la esquina, sí, la de la esquina de tu casa
79. Los huevos divorciados, frijoles entre la salsa roja y la verde
80. La Feria del Caballo en Texcoco

mercado oaxaca.jpg

81. Los mercados
82. El Ajusco, que cada 4 años se deja ver nevado
83. La barrera de arrecife que corre por la península de Yucatán
84. Blue Demon, héroe de las luchas
85. Las playa de Caleta y Caletilla en Acapulco
86. Cri-Cri, el grillito cantor
87. La ensalada César, aportación de Tijuana al mundo
88. La avenida de los Insurgentes: más de 40 km de restaurantes y tiendas en la ciudad de México
89. El lago Cuitzeo en Michoacán. Desde la carretera se ve una panorámica increible
90. México lindo y querido, no hay ningún expatriado que pueda contener el llanto al escucharla

chiles en nogada.jpg

91. Los chiles en nogada
92. Clavillazo ¡Espeeereme tantito!
93. El Estadio Azteca: ningún futobolista puede decirse profesional si no ha jugado allí.
94. El Fuerte de San Diego en Acapulco
95. El World Trade Center, antes el Hotel de México
96. Ixtapan de la Sal con sus aguas termales
97. La Malinche ¿En verdad fue una traidora?
98. Las mañanitas, la canción de los cumpleaños y…
99. Las Mañanitas, el restaurante en Cuernavaca
100. Las tlayudas, la megatortilla oaxaqueña

oaxaca centro.jpg

101. El centro de Oaxaca ¿Han ido a la Casa de la Abuela?
102. Las chinas poblanas
103. El coco
104. El Chavo (del Ocho)
105. Emiliano Zapata
106. El Huapango de Moncayo
107. La Isla de Janitzio, quizá la más pintoresca del mundo
108. La rodilla del diablo en el Parque Nacional de Uruapan
109. Las Mariposas Monarca en el Edo. de México y Michoacán
110. El monasterio del Desierto de los Leones

mayacoba_0906_871.jpg

111. Los manglares en la Península de Yucatán
112. Mazamitla —la Suiza de México—, dicen
113. Los olmecas
114. El Pico de Orizaba
115. Diego Rivera. ¿Habrá alguien que no sepa quién fue?
116. Taxco, una ciudad exageradamente pintoresca, famosa por su…
117. Plata
118. Jaime Sabines
119. Las guajolotas, torta de tamal
120. Las hamacas, pa’l descanso sabroso

df_080126_184.jpg

121. El monumento a la revolución
122. El Océano Pacífico
123. Octavio Paz
124. La pirámide de Cuicuilco, en plena zona urbana del D.F.
125. San Cristóbal de las Casas
126. Tin Tan, gran cómico
127. Yogul en Oaxaca, más allá de los prehipánico, zona prehistórica
128. El Huauchinango
129. Los churros de El Moro
130. Los corridos

df_080126_119.jpg

131. La Casa de los Azulejos, hoy Sanborns, en Filomeno Mata y Madero
132. Los hermanos Aquiles Serdán. Orgullo poblano
133. El barro negro de Oaxaca
134. La birria
135. Los camotes
136. Capulina —no lo sé, puede ser, a lo mejor
137. El chile de árbol
138. El Dr. Atl y sus pinturas de paisajes mexicanos
139. Las gorditas, para ponerse ídem
140. La obra de Juan Rulfo

Create a free website or blog at WordPress.com.

Up ↑